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SuperFreakonomics

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Enfriamiento global, prostitutas patrióticas y por qué los terroristas suicidas deberían contratar un seguro de vida

Written by Steve D. LevittAuthor Alerts:  Random House will alert you to new works by Steve D. Levitt and Stephen J. DubnerAuthor Alerts:  Random House will alert you to new works by Stephen J. Dubner

eBook

List Price: $5.99

eBook

On Sale: December 12, 2012
Pages: 320 | ISBN: 978-0-307-83243-6
Published by : Vintage Espanol Knopf
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Synopsis|Excerpt

Synopsis

La continuación del fenómeno Freakonomics, con más de 4 millones de copias vendidas
 
La economía trata sobre la inflación, los tipos de interés y la bolsa. Superfreakonomics habla de prostitutas, traficantes de droga y luchadores de sumo fracasados. Han sido cuatro años buscando no solo las preguntas más difíciles, sino las más sorprendentes: ¿Es más peligroso conducir borracho o caminar borracho? ¿Por qué se receta la quimioterapia tan a menudo si es tan poco eficaz? ¿Puede un cambio de sexo elevar tu salario?

Superfreakonomics desafía nuestra manera de pensar, y explora el lado oculto de las cosas con preguntas como:

¿En qué se parece una prostituta al Papá Noel de unos grandes almacenes?
¿Por qué los médicos se lavan tan poco las manos?
¿Provocó la televisión un incremento del crimen?
¿Cuán útiles son los cinturones de seguridad?
¿Podemos salvar el planeta comiendo canguro?

Levitt y Dubner combinan una gran inteligencia con la capacidad para contar historias mejor que nadie, ya sea a la hora de buscar una solución al calentamiento global o explicar por qué el precio del sexo oral ha caído de manera tan radical. Al analizar cómo la gente responde a los incentivos, muestran el mundo tal cual es: bueno, malo, feo, y finalmente, superfreaky.

Excerpt

1

En que se parece una prostituta de la calle a un Santa

Claus de unos grandes almacenes?

Una tarde, no hace mucho

tiempo, en un dia agradablemente fresco de finales del verano,

una mujer de veintinueve anos llamada LaSheena se sentaba en el

capo de un SUV frente a Dearborn Homes, un proyecto

urbanistico en el South Side de Chicago. Tenia una mirada

abatida, pero por lo demas parecia juvenil, con su atractivo rostro

enmarcado en una melena lisa. Vestia un holgado chandal negro y

rojo, como los que habia usado desde que era nina. Sus padres

casi nunca tenian dinero para ropa nueva, asi que ella solia recibir

las prendas que dejaban sus primos varones, y se le quedo la

costumbre.

LaSheena estaba hablando de como se gana la

vida. Describio cuatro fuentes principales de ingresos: mangar,

dar el agua, cortar el pelo y hacer la calle.

ÇMangarÈ, explico,

es robar en las tiendas y vender el botin. ÇDar el aguaÈ significa

vigilar mientras la pandilla local vende drogas. Cobra 8 dolares

por cortarle el pelo a un nino y 12 por cortarselo a un hombre.



--Cual es el peor de los cuatro trabajos?

--Hacer la calle

--dijo sin vacilar.

--ÀPor que?

--Porque la verdad es que

no me gustan los hombres. Creo que me causa problemas

mentales.

--Y si con la prostitucion se ganara el doble?



--Si lo haria mas? --pregunto--. ÁSi!

A lo largo de la

historia, ha sido invariablemente mas facil ser hombre que ser

mujer. Si, es una generalizacion muy grande y, si, hay

excepciones, pero desde todos los puntos de vista, las mujeres lo

han tenido mas dificil que los hombres. Aunque los hombres se

encargaban de la mayor parte de la actividad guerrera, la caza y

los trabajos de fuerza bruta, las mujeres tenian una esperanza de

vida mas corta. Algunas muertes eran mas insensatas que otras.

Entre los siglos XIII y XIX, un millon de mujeres europeas, la

mayoria pobres y muchas de ellas viudas, fueron ejecutadas por

brujeria, tras ser culpadas del mal tiempo que destruia las

cosechas.

Las mujeres han superado por fin a los hombres en

esperanza de vida, gracias principalmente a los avances medicos

relacionados con el parto. Pero en muchos paises ser mujer

todavia sigue siendo un grave handicap incluso en el siglo XXI. En

Camerun, a las mujeres jovenes se les ÇaplananÈ los pechos

--golpeandolos o masajeandolos con un almirez de madera o con

una cascara de coco caliente-- para que sean menos tentadoras

sexualmente. En China, por fin se ha abandonado la costumbre de

vendar los pies (despues de unos mil anos), pero las ninas todavia

tienen muchas mas probabilidades que los ninos de ser

abandonadas despues de nacer, de ser analfabetas y de

suicidarse. Y las mujeres de la India rural, como deciamos antes,

siguen enfrentandose a la discriminacion en casi todos los

aspectos.

Pero, sobre todo en las naciones desarrolladas, la

vida de las mujeres ha mejorado espectacularmente. Las

perspectivas de futuro de una chica norteamericana, britanica o

japonesa del siglo XXI son incomparables con las de sus

congeneres de hace un siglo o dos. En cualquier ambito que

miremos --educacion, derechos legales y de voto, oportunidades

profesionales, etcetera--, es mucho mejor ser mujer ahora que en

cualquier otra epoca de la historia. En 1872, el primer ano del

que existen estadisticas, el 21 por ciento de los estudiantes

universitarios estadounidenses eran mujeres. En la actualidad, la

cifra es del 58 por ciento, y sigue subiendo. Ha sido

verdaderamente un aumento asombroso.

Y, sin embargo, todavia se paga un considerable precio por ser mujer. Para las

mujeres norteamericanas de mas de veinticinco anos que tienen al

menos estudios secundarios y trabajan a jornada completa, el

salario medio nacional es de unos 47.000 dolares. Los hombres

en situacion similar, en cambio, ganan mas de 66.000 dolares, una

diferencia del 40 por ciento. Esto ocurre incluso con las mujeres

que asisten a las universidades de elite del pais. Los economistas

Claudia Goldin y Lawrence Katz comprobaron que las mujeres

que habian ido a Harvard ganaban menos de la mitad que los

hombres que habian ido a Harvard. Incluso cuando el analisis

incluia solo a trabajadores a jornada completa todo el ano,

clasificados segun sus estudios universitarios, profesion y otras

variables, Goldin y Katz descubrieron que las mujeres de Harvard

todavia ganaban un 30 por ciento menos que sus equivalentes

masculinos.

Que puede explicar semejante diferencia desalarios?

Hay una diversidad de factores. Las mujeres tienen

mas tendencia a dejar de trabajar o reducir el ritmo de su carrera

para criar una familia. Incluso en profesiones bien pagadas, como

la medicina y el derecho, las mujeres tienden a escoger

especialidades en las que se gana menos (medicina general, por

ejemplo, o asesoria familiar). Y, seguramente, todavia existe una

buena cantidad de discriminacion. Puede variar desde lo explicito

--negarle un ascenso a una mujer solo porque no es un hombre--

a lo insidioso. Numerosas investigaciones han demostrado que las

mujeres con sobrepeso ven mas mermada su paga que los

hombres con sobrepeso. Lo mismo les ocurre a las mujeres con

los dientes estropeados.

Tambien existen algunos factores biologicos. Los economistas Andrea Ichino y Enrico Moretti, que

analizaron datos personales de un gran banco italiano,

descubrieron que las empleadas de menos de cuarenta y cinco

anos tendian a faltar al trabajo sistematicamente en ciclos de 28

dias. Cotejando estas ausencias con las tasas de productividad de

los empleados, los economistas determinaron que este absentismo

menstrual explicaba el 14 por ciento de la diferencia entre las

ganancias de hombres y mujeres en el banco.

Tambien podemos considerar la ley estadounidense de 1972 conocida

como Titulo IX. Aunque en general esta pensada para prohibir la

discriminacion sexual en los centros educativos, el Titulo IX

estipulaba ademas que los institutos y universidades elevaran sus

programas de deportes femeninos al nivel de los programas

deportivos de los varones. En consecuencia, millones de mujeres

se apuntaron a estos nuevos programas y, como descubrio la

economista Betsey Stevenson, las chicas que practican deportes

en el instituto tienen mas probabilidades de ir a la universidad y

conseguir un buen empleo, sobre todo en algunos de los campos

de alta cualificacion dominados tradicionalmente por los hombres.

Esa es la buena noticia.

Pero el Titulo IX tambien trajo algunas

malas noticias para las mujeres. Cuando se aprobo la ley, mas del

90 por ciento de los equipos deportivos universitarios femeninos

tenian entrenadoras. El Titulo IX resaltaba la importancia de este

trabajo: los sueldos subieron y recibio mas atencion e interes.

Como la humilde comida campesina que es ÇdescubiertaÈ por la

elite culi&ngrave;aria y no tarda en emigrar de las casitas rurales a

los restaurantes exclusivos, estos trabajos fueron pronto

acaparados por un nuevo conjunto de aspirantes: hombres. En la

actualidad, apenas el 40 por ciento de los equipos deportivos

femeninos de las universidades tiene mujeres como entrenadoras.

Entre los puestos de entrenador mas visibles de los deportes

femeninos estan los de la Asociacion Nacional de Baloncesto

Femenino (WNBA), fundada hace trece anos como

complemento de la NBA de los hombres. En el momento de

escribir estas lineas, la WNBA tiene trece equipos, y solo seis de

ellos (menos del 50 por ciento) tienen mujeres entrenadoras. En

realidad, esto es una mejora, ya que en el decimo aniversario de

la fundacion de la liga solo 3 de los 14 entrenadores eran

mujeres.

A pesar de los progresos que han hecho las mujeres

en el mercado laboral del siglo XXI, la mujer habria llegado

mucho mas lejos si hubiera tenido la prevision de nacer hombre.



Hay un mercado laboral que las mujeres han dominado siempre:

la prostitucion. Su modelo comercial esta construido sobre una

premisa simple: desde tiempos inmemoriales y en todo el mundo,

los hombres han querido mas sexo que el que podian obtener

gratis. Y asi surge inevitablemente una oferta de mujeres que, por

el precio adecuado, estan dispuestas a satisfacer esta demanda.



En la actualidad, la prostitucion es generalmente ilegal en Estados

Unidos, aunque con unas pocas excepciones y muchas

incoherencias en la imposicion de la ley. En los primeros anos de

la nacion, la prostitucion estaba mal vista, pero no criminalizada.

Fue durante la Era Progresista, aproximadamente desde 1890

hasta la decada de 1920, cuando esta tolerancia se acabo. Hubo

un clamor publico contra la Çtrata de blancasÈ que mantenia

prisioneras contra su voluntad a miles de mujeres para que

trabajaran como prostitutas.

El problema de la trata de

blancas resulto ser una burda exageracion. La realidad era tal vez

mas terrible: en lugar de verse forzadas a la prostitucion, las

mujeres la elegian voluntariamente. A principios de la decada de

1910, el Departamento de Justicia elaboro un censo en 310

ciudades de 26 estados para determinar el numero de prostitutas

en Estados Unidos: ÇLlegamos a la conservadora cifra de

aproximadamente 200.000 mujeres en el ejercito fijo del vicioÈ.



En aquella epoca, la poblacion estadounidense incluia 22 millones

de mujeres entre los quince y los cuarenta y cuatro anos de edad.

Si hemos de creer las cifras del Departamento de Justicia, una de

cada 110 mujeres de esa franja de edad era prostituta. Pero la

mayoria de las prostitutas, aproximadamente el 85 por ciento,

tenia veintitantos anos. En esta franja de edad, una de cada

cincuenta mujeres norteamericanas era prostituta.

El mercado era particularmente activo en Chicago, que tenia mas de mil

burdeles conocidos. El alcalde reunio una Comision Antivicio

formada por expertos, que incluia lideres religiosos y autoridades

civicas, educativas, legales y medicas. En cuanto pusieron manos

a la obra, aquellas buenas gentes se dieron cuenta de que se

enfrentaban a un enemigo mucho mas venal que el sexo: la

economia.

ÇÀA alguien puede extranarle --declaro la

comision-- que una muchacha tentada que solo recibe 6 dolares

por trabajar con sus manos venda su cuerpo por 25 dolares a la

semana, cuando se entera de que hay demanda para ello y que

los hombres estan dispuestos a pagar el precio?È



Convirtiendolo en dolares actuales, la dependienta de 6 dolares

por semana tenia un salario anual de solo 6.500 dolares. La

misma mujer, dedicada a la prostitucion por 25 dolares

semanales, ganaba el equivalente moderno de mas de 25.000

dolares al ano. Pero la Comision Antivicio reconocia que 25

dolares por semana era el limite minimo que ganaban las

prostitutas de Chicago. Una mujer que trabajara en una Çcasa de

dolarÈ (algunos burdeles solo cobraban 50 centavos; otros

podian cobrar 5 o 10 dolares) llevaba a casa un salario semanal

medio de 70 dolares, el equivalente moderno de 76.000 dolares

anuales.

En el corazon del Levee, el barrio del South Side

donde habia hileras e hileras de burdeles, se alzaba el Everleigh

Club, que la Comision Antivicio describia como Çla casa de

prostitucion mas famosa y lujosa del paisÈ. Entre sus clientes

habia titanes de la industria, politicos, deportistas, artistas e

incluso unos cuantos cruzados contra la prostitucion. Las

prostitutas del Everleigh, conocidas como ÇmariposasÈ, no solo

eran atractivas, higienicas y de toda confianza, sino tambien

buenas conversadoras que podian citar poesia clasica si era eso

lo que ponia a tono a un caballero concreto. En el libro Sin in the

Second City, Karen Abbott informa de que el Everleigh ofrecia

tambien exquisiteces sexuales que no se encontraban en ninguna

otra parte: el estilo ÇfrancesÈ, por ejemplo, hoy conocido

comunmente como sexo oral.

En una epoca en que una buena cena costaba unos 12 dolares al cambio actual, los clientes del

Everleigh estaban dispuestos a pagar el equivalente de 250

dolares solo por entrar en el club y 370 dolares por una botella

de champan. Hablando en terminos relativos, el sexo era bastante

barato: unos 1.250 dolares.

Ada y Minna Everleigh, las hermanas que regentaban el burdel, protegian celosamente sus

activos: a las mariposas se les proporcionaba una dieta sana,

excelente atencion medica, una educacion completa y los mejores

salarios de la epoca: hasta 400 dolares por semana, el equivalente

moderno de unos 430.000 dolares al ano.

A decir verdad, los salarios de las mariposas del Everleigh se salian de lo normal.

Pero Àpor que hasta una prostituta media de Chicago ganaba

tanto dinero hace cien anos?

La mejor respuesta es que los salarios estan determinados en gran medida por la ley de la oferta

y la demanda, que a veces es mas poderosa que las leyes que

hacen los legisladores.

En Estados Unidos sobre todo, la politica y la economia no encajan muy bien. Los politicos tienen

toda clase de razones para aprobar leyes que, por muy

bienintencionadas que sean, no tienen en cuenta la manera en que

la gente real responde a los incentivos del mundo real.

Cuando la prostitucion fue ilegalizada en Estados Unidos, casi toda la

energia policial se dirigio a las prostitutas y no a sus clientes. Esto

es muy tipico. Como ocurre con otros mercados ilegales

--piensen en la venta de drogas o de armas del mercado negro--,

la mayoria de los gobiernos prefieren castigar a las personas que

proporcionan las mercancias y el servicio, en lugar de a la gente

que los consume.

Pero cuando encierras a un proveedor, se crea una escasez que inevitablemente hace subir el precio, y eso

atrae a mas proveedores a entrar en el mercado. La guerra

contra las drogas de Estados Unidos ha sido relativamente

ineficaz precisamente porque se centra en los vendedores y no en

los compradores. Aunque es evidente que los compradores de

drogas superan en numero a los vendedores, mas del 90 por

ciento de las condenas de carcel por drogas las cumplen los

vendedores.

ÀPor que la sociedad no apoya el castigo a los

consumidores? Puede parecer injusto castigar a un pobre tipo, el

consumidor, que no puede evitar caer en el vicio. Los

proveedores, en cambio, son mucho mas faciles de demonizar.



Pero si un gobierno quisiera de verdad acabar con las mercancias

y servicios ilegales, iria a por la gente que los pide. Si, por

ejemplo, se condenara a la castracion a los hombres culpables de

haber contratado a una prostituta, el mercado se hundiria a toda

prisa.

En Chicago, hace cien anos, el riesgo de sufrir un

castigo lo corria casi exclusivamente la prostituta. Ademas de la

constante amenaza de detencion, estaba tambien el profundo

estigma social de la prostitucion. Posiblemente, el mayor castigo

era que una mujer que trabajara como prostituta nunca podria

encontrar un buen marido. Combinemos estos factores y se vera

por que los honorarios de una prostituta tenian que ser altos para

atraer a suficientes mujeres a satisfacer la fuerte demanda.

Las mayores sumas de dinero, por supuesto, se las llevaban las

mujeres que ocupaban la cuspide de la piramide de la

prostitucion. Cuando se cerro el Everleigh Club --la Comision

Antivicio de Chicago se salio por fin con la suya--, Ada y Minna

Everleigh habian acumulado, al cambio actual, unos 22 millones

de dolares.

La mansion que albergaba el Everleigh Club desaparecio hace mucho, lo mismo que el distrito entero del

Levee. Toda la cuadricula de calles donde estuvo el Everleigh fue

demolida en los anos sesenta para construir bloques de pisos de

muchas plantas.
Steve D. Levitt|Stephen J. Dubner

About Steve D. Levitt

Steve D. Levitt - SuperFreakonomics
Steven D. Levitt es profesor de economía en la Universidad de Chicago y receptor de la medalla John Bates Clark, otorgada al economista más influyente menor de cuartenta años.

About Stephen J. Dubner

Stephen J. Dubner - SuperFreakonomics
Stephen J. Dubner, antiguo redactor y editor en The New York Times Magazine, es el autor de Turbulent Souls, Choosing My Religion, Confessions of a Hero-Worshipper y el libro para niños, The Boy With Two Belly Buttons.

  • SuperFreakonomics by Steven D. Levitt and Stephen J. Dubner
  • June 08, 2010
  • Business & Economics
  • Vintage Espanol
  • $15.95
  • 9780307476845

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